Mo júbà Gbogbo Egun Tí Mbe Lésè Olódùmàrè (Saludo a todos mis ancestros que estan a los pies de Olódùmàrè)

 




Xangó del Pueblo

Xangó del pueblo _Los recuerdos más vivos sobre el culto a Agandjú del Pueblo remontan a la Colonia Africana, localizada donde hoy se queda una de las áreas más nobles de Porto Alegre, capital de RS, que comprende los barrios de Rio Branco, Mont Serrat, Higienópolis, Santana, Partenon, y alrededores. De acuerdo con La Historia , las fiestas para este grande Orixá movían toda la población de la Colonia Africana que, al sonido de los tambores, iban a danzar y cantar durante 32 días para las divinidades. Agandjú del Pueblo tenía su sacerdote específico, su Axogun (responsable por el sacrificio de los animales), su Iyábassé (cocinera), sus Babalawos (que consultaban el oráculo), además de todos aquellos miembros responsables por recaudar fondos y mantenimientos necesarios para los homenajes.

Hoy, infelizmente, el asentamiento se perdió en el tiempo. Algunos dicen que, con el fallecimiento de sus mantenedores, él fue "despachado" (devuelto a la naturaleza). Otros mantienen secreto sobre su paradero.   Aquellos que mantuvieron, por lo menos por un periodo de la historia, el culto a Agandjú del Pueblo, rey de Oyó fueron: Pai Antoninho de Oxum, Mae Mariazinha de Bará, Mae Chininha de Xangô (mae de santo de Joãozinho de Bará), João Gumercindo de Xangô Aganju, Mário Bocão (Ogã-ilu), Joãozinho de Bará, Mae Chica de Oxum, Picuxa de Oxum, Rolim de Oxalá, Mário Araújo, Mário Lopes, Jorge de Xapanã (Axogun), Mae Rosália de Xangô, Mae Chininha de Oxalá, Mae Laudelina de Bará, Mae Léinha de Oxum, entre otros.

 En las aldeas africanas los asentamientos de Orixás eran hechos para servir una comunidad entera, incluso una ciudad, y toda población se dedicaban aquel Orixá adorado en la región; los asentamientos, los rituales, las obligaciones se quedaban de una generación para otra; tiene lugares que aún hoy, conservan asentamientos de Orixás con cuatrocientos años o más, en Salvador bahía se mantiene a un Xangó Agodó, traído de África, cuyo asentamiento fue hecho de más de doscientos años. Fue esta tradición que dio origen al Xangó Agandjú del Pueblo. Las tradiciones de este ritual fueron pasados a la mae Donga, y no es sólo un okutá de Xangô, es sí un conjunto de Orixás (Irúnmòle), que fueron preparados para servir la comunidad entera de aquella familia religiosa de tradición Oyó de la bacia de mae Donga de Oxum, y ser pasado por las generaciones venideras.

Y así aconteció; los asentamientos después de pasar por varios terreiros de Oyó, hoy están, en las manos de una descendiente directa de mae Donga ,como lo es la Yalorixá Nélia de Ossãe, que humildemente tiene la guardia de estos asentamientos en su terreiro.

Antiguamente era escogido un Axogum (Asògún), o sea, un hombre que tendría la función de hacer el sacrificio de los animales para este ritual; uno de ellos fue el señor Mário Lopes, que después de uno derrame pasó el cargo al Sr. Rolim de Oxalá, que vivió en la calle Lucas de Oliveira, y antes de fallecer pasó la responsabilidad para el sr. Jorge de Xapanã; después de su muerte no se tuvo una persona exclusivamente para hacer los sacrificios para Xangô Agandjú del Pueblo, hoy la responsabilidad de la matanza es de la persona que tiene la guardia de los asentamientos en su terreno, y la fecha de la fiesta es siempre el día veintidós de julio, que antiguamente movía todo el pueblo de santo de Porto Alegre y alrededores. Es un Orixá hecho en la nación oyó, aunque mucha gente de otras naciones ya hayan hecho uno para sí también. El objetivo es siempre el mismo, traer movimiento, traer "pueblo" para la casa de religión, buena fortuna y abundancia, él sólo come lo que trabaja para, o sea, alguien hace una promesa de un ave o cuatro pies para él, si atiende come, y si no atiende, no come.

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